viernes, 31 de diciembre de 2010

¿Quieres que te desee un Gran 2011?

Si eso es lo que quieres, ese es mi deseo para ti. Pero te lo deseo de una forma distinta, de una forma poco habitual. Si lo que esperas es que el año nuevo “nos traiga” cosas buenas como si nosotros tuviéramos el derecho de recibirlas desde nuestra posición pasiva, yo te propongo que en este año seas tú el que decida qué clase de año quieres que sea por las cosas que decidas alcanzar.

En una conferencia que dio recientemente Leopoldo Abadía (conocido por su teoría de las hipotecas ninja), decía que debíamos cambiar el enfoque de las cosas y en vez de pensar “qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos, pensar en qué hijos vamos a dejar en este mundo”; bien, pues mi mensaje va por el mismo camino. En vez de “a ver qué bueno nos trae 2011” mi pensamiento va más en la línea de “qué estoy dispuesto a poner de mi parte para contribuir a construir un 2011 inolvidable y excepcional”.

Este enfoque cambia la perspectiva de las cosas. Desde esta nueva mirada, dejamos de estar a expensas de “lo que el año nuevo me traiga”, para ser nosotros los que hagamos “¡que el año me entregue aquello por lo que me esforcé!”. Es pasar de ser víctima a responsable, es dejar atrás quejas y lamentos, y poner sobre la mesa nuestra capacidad de acción, mi capacidad de ver las mismas situaciones desde otra perspectiva y lograr sacar el aprendizaje que nos permitirá progresar hacia los resultados que siempre anhelamos. Si pienso “a ver qué me trae el año nuevo”, me quedo en una actitud pasiva, a la espera, me condiciono y me quedo atado de pies y manos; si pienso “qué puedo hacer para convertir este año en un año estupendo” abro muchas puertas a la oportunidad, a la posibilidad, al desarrollo personal, y siempre desde el pensamiento positivo.

Puedo conformarme con pedir “que no sea peor que el año pasado”, con lo que estoy poniendo el foco en lo malo que hubo, cuando lo que verdaderamente nos estimula y moviliza es esforzarnos por aquello que entra en “lo bueno que puede llegar a ser y lo bueno que puede llegar a haber”. En un momento como este, lo más importante es la actitud, la determinación con la que miramos lo que tenemos por delante y lo que está por llegar y, convencidos de que tenemos mucho que aportar dentro de nuestra capacidad de acción efectiva (accionar con efectividad desde nuestras capacidades), contribuir a construir ese mundo que queremos se dé para nosotros dentro de 2011.



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Dejemos atrás las quejas y enfoquémonos en la aceptación, dejemos atrás los resentimientos y enfoquémonos en el perdón, dejemos atrás los juicios y chismorreos y centrémonos en la comprensión, dejemos atrás el victimismo y centrémonos en la acción generosa y responsable, dejemos atrás la ansiedad del materialismo impuesto por la sociedad y centrémonos en la generosidad de alma para sobreponernos a lo que a todos nos distancia una y otra vez: el egoísmo, esa terrible enfermedad endémica de la sociedad, de la que muchos se quejan y muy pocos hacen por sanar.

Atrevámonos a ser humanos, vulnerables, sensibles, fuertes, compañeros, leales, seamos personas de palabra, confiemos en los demás, tendamos la mano al otro, apoyémonos unos a otros, demos los pasos para vivir coherentes con aquellas acciones que nos generan bien-estar y que, inexorablemente, nos conducirán a estar bien. Dejemos de lado la distante veneración al hedonismo, la frivolidad, los postines y las fachadas. Atrevámonos a ser originales –que viene de volver a los orígenes- y seamos capaces de desplegar los valores y principios de vida en nuestro día a día, aquellos que nos enseñaron de pequeños y ahora tánto echamos de menos. Valores como la integridad personal, la honestidad, la humildad, la generosidad y la aceptación, la confianza, la gratitud, la lealtad, la responsabilidad y el compromiso.

Te invito a que empieces 2011 con mentalidad de “Re-Creo”, sí, sí… Re-Creo… que vuelvas a creer en ti, en tus valores, en tus principios, en tu experiencia, en tus recursos… y puesto que crees en ti, que entres en Re-Creo… de volver a crear, a generar, a impulsar, a reinventar… y que así, entre todos, hagamos de 2011 un año excepcional.

Da igual dónde estés y lo que te pase, pon el 100% de tu ilusión y lánzate, puedes hacer de 2011 un Gran año.